Hay algo curioso en la vida municipal: todos sabemos que existe un Concejo, incluso podríamos reconocer a uno que otro concejal… pero pocos tienen claro qué debería pasar realmente con ese cargo más allá de verlo en sesiones o en redes.
La Ceja es considerado un buen vividero, históricamente su gente es conocida por ser muy amable, cálida y hospitalaria, pero con el aumento en la llegada de personas de otras partes del país y la laxitud en la exigencia del cumplimiento de las normas, aparecen importantes retos en materia la convivencia y el control del espacio público.